Vídeo
0

Una vuelta por Sevilla

Cada vez que veo este video estoy en Sevilla. Por un rato. Para soñar.

Este soy yo según mi hermano:

Anuncios
0

Me pongo a soñar

Me gustaría que los sueños que andan por mi mente a la hora de pensar en lo que me gustaría hacer, se hicieran realidad.

Me gustaría que una decisión controlada pueda desencadenar el número de pasos necesarios para alcanzar el destino que deseo.

Me imagino que no se entiende. Pero es que de eso se trata.

No sé si el vivir tiene solución. No sé si hay un desenlace a esto más allá de la muerte. O si todo desenlace conlleva la aparición de una nueva trama.

Este fin de semana he descubierto que el “y vivieron felices y comieron perdices” es en alemán “und wenn sie nicht gestorben sind, dann leben sie noch heute”, o lo que es lo mismo, “y en el caso de que no hayan muerto, siguen viviendo a día de hoy”. Y me gusta. O quizá no.

Quizá hemos crecido en una idea de que el día de mañana habrá una solución a todo esto. Quizá si sigo, y doy los pasos adecuados; si me esfuerzo, voy a llegar a la felicidad. A comer. A sentir la satisfacción de haber cumplido un mandato vital. Y después; después ya puedo morir. Pero quizá no. Probablemente no. Quizá, después de todo, sólo seguiré viviendo hasta que llegue lo irremediable.

Si tras todo este andar llegará el vino; más vino; o mejor disfrutar de esta copa sin darle más vueltas a lo que podamos solucionar mañana por si acaso, nos vamos.

Vídeo
0

Unidos bajo el mismo sol

Me imagino que si comprendiese la teoría de la relatividad, lo entendería.

Recuerdo cuando vivía en España muy lejos de la persona a la que quería entonces (y hoy). Estábamos lejos dependiendo de para qué. Para darnos una pedrada; para quedar por la noche para tomar una cervecita y no recogernos muy tarde. Lejos, para tener la misma sensación de frío o calor. Lejos, para que el sol que nos alumbrase no tuviese la misma fuerza.

Quizá por aquello de la negatividad que se siente al no poder abrazar a quien quieres, no medía la relatividad de nuestra distancia con el sol, sino con la luna. Cuando era de noche, en nuestra oscuridad, siempre podríamos mirar al cielo y encontrar a lo que nos lanzaba un pequeño haz de luz, simultaneamente y por igual, a los dos. Y es que, como la luna no calienta, las diferencias no son tan grandes dependiendo de la latitud o longitud desde dónde la miremos.

Esa luna me hacía, de alguna forma, estar cerca de tí. De ella. De todo.

Habiendo cambiado la necesidad de una, por la necesidad de muchos. Habiendo cambiado el calor por el frío. El amarillo por el gris. Una franja roja por una negra. El triángulo por el cuadrado. En esas circunstancias me veo nuevamente en la necesidad de buscar un nexo de unión con aquello que tanto me falta (nos faltamos). Y ese es el sol.

Este sol que aquí no seca, no me hace olvidar al que quema. Este sol debilitado por el ambiente, no me hace olvidar al que se hace grande siempre que se le necesita. Piel blanca contra orgulloso bronceado.

Te quiero hermano. Estemos dónde estemos, siempre nos alumbra el mismo sol.

0

Donde mi felicidad

_DSC1875

Hoy vengo aquí a asentar determinados pensamientos:

Me ha llamado mucho la atención un video que me ha mandado mi hermano Jesús. En él, se ve la entrevista que le hace a uno de sus mejores amigos.

¿Dónde está la felicidad? Desde luego no está en el tenerlo todo o en la ausencia de problemas. Espero no ser malentendido; es indudable que siempre es mejor que sobre a que falte, y que hay problemas que es mejor no tener. Pero creo que la felicidad está precisamente en la búsqueda de la felicidad.

Del día de Reyes siempre me gustó el camino hasta llegar a ese día. Después, el día en si no significaba mucho para mi. Me gustaban los preparativos, el deseo, la ilusión, la esperanza, lo que se compartía en esos días.

Pero teniendo en cuenta que la felicidad no es algo material, tenemos que ponerle cara o forma para saber qué estamos buscando. Y en eso es en lo que estoy pensando desde hace demasiado tiempo.

Mi felicidad es un proyecto de vida. Y en eso es, ahora, en lo que quiero trabajar.

Quiero construir un hogar que no estará nunca acabado por completo. Quiero ser padre de unos hijos que indudablemente siempre tendrán necesidades. Quiero desarrollar una carrera que me deje abiertas ventanas y puertas para seguir creciendo. Quiero tener proyectos con la gente importante de mi vida, mis amigos y mi familia. Quiero tener la sensación de que estoy aprovechando cada día que estoy viviendo. Quiero tener la sensación de que cada esfuerzo es necesario para conseguir lo que busco.

En los últimos meses no he tenido nada contra lo que luchar. He pasado de una época en la que todo fue muy difícil a otra en la que todo ha sido demasiado fácil, y eso me ha perdido.

A partir de mañana empezaré a planear el futuro, empezaré a ponerle fechas a sueños, empezaré a trabajar duro para conseguir lo que quiero. Porque creo que sólo así, buscando la felicidad, podré ser feliz.